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Carne vacuna: el consumo cayó 9,4% y marcó uno de los niveles más bajos en 20 años

Carne vacuna: el consumo cayó 9,4% y marcó uno de los niveles más bajos en 20 años
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El consumo interno de carne vacuna profundizó su caída en lo que va de 2026 y se ubicó en niveles que, según los datos del sector, se encuentran entre los más bajos de las últimas dos décadas. Durante los primeros siete meses del año, el mercado doméstico absorbió 1,202 millones de toneladas res con hueso, unas 163.400 toneladas menos que en igual período de 2025.

El consumo por habitante también reflejó el retroceso. En julio, el promedio de los últimos doce meses se ubicó en 46,3 kilos por habitante al año, un 9,4% menos que un año atrás, de acuerdo con el último informe económico de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (Ciccra).

El comportamiento de la demanda está relacionado con la evolución del poder adquisitivo, pero el mercado interno también enfrenta una menor disponibilidad de carne. La oferta comenzó a reducirse a partir de una menor cantidad de animales enviados a faena.

Los números de la industria local

En julio, la faena vacuna cayó 12,2% interanual y alcanzó 1,095 millones de cabezas. La reducción fue todavía mayor entre las hembras, cuya faena disminuyó 18,7%.

La menor participación de las hembras está vinculada con la retención de vientres. Luego de varios años en los que la sequía derivó en una elevada liquidación de animales, los productores comenzaron a conservar vientres para recomponer los rodeos. En julio, las hembras representaron el 44,3% de la faena, un nivel compatible con el sostenimiento del stock.

Este comportamiento ya tiene impacto sobre la cantidad de carne que queda disponible para los consumidores argentinos. En los primeros siete meses del año, la cantidad destinada al mercado interno cayó 12% interanual. En paralelo, las exportaciones absorbieron una mayor cantidad de carne, con casi 40.000 toneladas res con hueso adicionales respecto del mismo período del año pasado.

Menos hacienda y más presión en los mostradores

La menor oferta de hacienda también se reflejó en los precios. En julio, el kilo vivo promedio en el Mercado de Cañuelas alcanzó los $3.718,8, con un incremento del 6,6% respecto de junio y del 11% frente al piso registrado en mayo. En la comparación interanual, el aumento fue del 57,1% nominal y del 19% en términos reales. Además, el kilo vivo llegó a US$ 2,50 al tipo de cambio oficial, uno de los valores más elevados de la serie.

El incremento de la hacienda se trasladó a los precios de los principales cortes. Aunque durante julio los valores de la carne vacuna disminuyeron en promedio 0,6%, en un año acumularon una suba del 52%. El cuadril aumentó 53,6%, la carne picada común 53,5%, el asado 52,1%, la paleta 51,2% y la nalga 49,2%.

De este modo, el mercado local enfrenta dos factores simultáneos: un consumidor con menor capacidad de compra y una oferta interna más acotada. La combinación se traduce en una demanda que continúa en retroceso y en un mercado que absorbió 163.400 toneladas menos de carne vacuna durante los primeros siete meses del año.