La campaña de granos 2025/26 cerrará por encima de las 160 millones de toneladas, de acuerdo con datos de la Secretaría de Agricultura. El volumen total representa un incremento del 27% en comparación con el ciclo 2024/25 y marca el nivel más alto registrado para el conjunto de los principales cultivos en Argentina.
El resultado se explica por el desempeño de trigo, maíz y girasol, que concentraron los mayores aumentos productivos. En contraste, la soja y el sorgo registraron leves caídas interanuales, tanto en producción como en superficie implantada.
El trigo encabezó la mejora general. La producción alcanzó 27,9 millones de toneladas frente a las 18,5 millones del ciclo previo, con un crecimiento de 50,8%. La superficie sembrada se expandió de 6,5 a 7 millones de hectáreas y el rendimiento promedio se ubicó en 41 quintales por hectárea. Este volumen constituye el mayor registro histórico para el cultivo, superando el antecedente de la campaña 2021/22, cuando se habían obtenido 22,1 millones de toneladas.
En cebada, la producción llegó a 5,6 millones de toneladas, por encima de los 4,8 millones de la campaña anterior, lo que representa una suba de 16,7%. En este caso, la superficie implantada se redujo a 1,33 millones de hectáreas, pero el rendimiento permitió sostener el incremento en el volumen final.
El girasol, una de las sorpresas
El girasol también mostró un avance significativo. La producción se ubicó en 7,3 millones de toneladas frente a las 5,6 millones del ciclo 2024/25, con un crecimiento de 30,4%. La superficie alcanzó 3,1 millones de hectáreas y el rendimiento promedio fue de 23,4 quintales por hectárea.
En maíz, la producción proyectada asciende a 67,6 millones de toneladas, en comparación con las 51,7 millones del ciclo previo, lo que implica un aumento de 30,8%. La superficie implantada creció de 9,2 a 11,2 millones de hectáreas y el rendimiento promedio se ubicó en 71 quintales por hectárea.
Por el contrario, la soja mostró una reducción en su volumen. Para la campaña 2025/26 se estiman 49 millones de toneladas, por debajo de las 51,1 millones del ciclo anterior. La superficie sembrada también disminuyó hasta 16,5 millones de hectáreas.
El sorgo registró una producción de 2,6 millones de toneladas, frente a los 2,9 millones de la campaña previa, lo que representa una caída de 10,3%. La superficie implantada se redujo a 810.000 hectáreas.